Periodismo por turnos

Ana Pastor TVE premio

No voy a hablaros hoy sobre Ana Pastor y su despido de Televisión Española, al menos no de forma exclusiva, pese a que su imagen ilustre el post de hoy. El cese de la periodista, ex presentadora de Los desayunos en la cadena pública, ha situado en primera línea de actualidad uno de los males de la partitocracia en que vivimos. Podemos llamarlo de varias maneras: dedazo, purga, turnismo. La voluntad de nuestros representantes impuesta sin cortapisas, en pro del beneficio particular.

Al cese de la señora Pastor se unen el de otros nombres reseñables del panorama periodístico nacional como Juan Ramón Lucas o Toni Garrido, ambos relevados de sus puestos correspondientes en Radio Nacional. El pasado 29 de junio tomaba posesión de su cargo el nuevo presidente de RTVE, Leopoldo González-Echenique, quien situó a dedo a Julio Somoano (hasta entonces director y presentador del telediario de la mañana en Telemadrid) como director de informativos de TVE.

A su vez el señor Somoano ha situado sin examen previo alguno a determinados periodistas en puestos relevantes. Así Jenaro Castro, ex director de informativos de fin de semana de la Cadena COPE es ahora director de informativos no diarios, y José Gilgado, hasta hace bien poco compañero de Somoano en Telemadrid, se ocupará ahora de Contenidos de informativos como jefe de esta sección.

El ejemplo más sangrante de esta práctica del ‘dedazo periodístico’ lo llevó a cabo el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, al nombrar director de la Agencia EFE a Jose Antonio Vera, hasta entonces director de publicaciones de La Razón. Este periódico asumió sin tapujos un rol de vocero y adulador de Rajoy, entonces candidato a la presidencia, en los meses previos a las elecciones del año pasado. Apostó por el caballo ganador, y obtuvo su premio.

Hemos llegado a una situación de conquista y saqueo en los medios públicos. Cada vez que un nuevo Ejecutivo sube al poder se encarga de que sus fieles acusen a los periodistas en activo de la cadena o radio pública en cuestión de partidistas, politizados y, en definitiva, de pésimos profesionales. Y los cambian por ‘sus’ hombres de confianza con la misma facilidad y desparpajo con que se cambian de corbata.

Ocurre con el ascenso de un nuevo Gobierno central, pero también tras el traspaso de poderes entre partidos en las diversas comunidades autónomas. Cuando lo hay; véase el caso inmovilista de Andalucía o Madrid.

No creo que deba recordar que la función primera del periodismo es servir de contrapoder frente al poder establecido, mediante la oferta de información contrastada y veraz a la ciudadanía. Estos cambios generales en RTVE con cada nuevo Gobierno son un insulto a la libertad de información, y como tal lo entiendo, desde mi postura de ciudadano libre. Y hablo de políticos interesados, sí, pero también de periodistas vendidos.

Porque un periodista debiera ser una figura neutral, ajena al devenir del tráfico de influencias y poder. Mis ojos, mi olfato y mis oídos allí donde yo, como persona física, quiero y no puedo llegar. Para conocer la realidad, más allá de interpretaciones sesgadas y opiniones disfrazadas. Un periodista que merezca tal nombre es, ante todo, un servidor de la ciudadanía, el guardián de la democracia.

La relación entre libertad de prensa y calidad democrática es directa en la gran mayoría de países del mundo, como certifican múltiples análisis, como los de Reporteros Sin Fronteras. No en vano ante una situación de golpe de estado, anormalidad democrática, estados fallidos o dictaduras se presiona a la prensa de forma más o menos violenta. Tal es el caso de la violencia del narcotráfico en México, la represión china en Tíbet o la opacidad informativa en Corea del Norte.

Con estas palabras creo que dejo clara la necesidad de suprimir una práctica que, cual Cánovas y Sagastas actuales, impele a gobernantes de toda clase y condición a aplicar un turnismo obsceno en los medios de comunicación públicos, ante la en ocasiones pasiva mirada de una ciudadanía que ve cómo atacan y politizan uno de los pocos muros con que contamos frente a la manipulación que nos imponen desde arriba. Eso cuando no nos sumamos a la lapidación pública de ‘los otros’.

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Acerca de Francisco Reina

Periodista y bloguero. Política, economía, tecnología, actualidad, música y literatura.
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3 respuestas a Periodismo por turnos

  1. Angeles dijo:

    Por lo menos con zapatero los altos cargos o directivos de radio y tve fueron pactados y aprobados por el parlamento…..
    Lastima que en este curso político no sea así…..
    Y lo de despedir a los periodistas de los programas con mas audiencia, calidad y premios, creo que es por que así manipulan a mas gente que si quitan a los que no los oyen o ven casi nadie…..

    • Cierto. Ese es otro punto a destacar: el PP cambió la ley para poder hacer y deshacer en RTVE sin tener que consultar ni pactar con nadie. Un empobrecimiento de la democracia y la libertad periodística en toda regla.

  2. Pingback: He cambiado de opinión, señor Rajoy | Francisco Reina (blog)

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