Crítica literaria: ‘El nombre del viento’ de Patrick Rothfuss

El nombre del viento portada Patrick Rothfuss

“He robado princesas a reyes agónicos. Incendié la ciudad de Trebon. He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo. Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar. He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dioses, he amado a mujeres y he escrito canciones que hacen llorar a los bardos. Me llamo Kvothe. Quizás hayas oído hablar de mí”.

Cambio de tercio con respecto a anteriores artículos. Dado que mi último fin de semana antes de comenzar de nuevo las clases universitarias se acerca, dejemos la actualidad a un lado para sumergirnos en el placentero relax de la literatura. Leí hace poco a un periodista que un verano es bueno o malo según los libros que escojas para acompañarte. Kvothe ha sido un buen amigo durante las tórridas tardes levantinas, por lo que le considero digno de mención en este vuestro blog. Intentaré no hacer ‘spoiler’.

Fantasía, sí. Pero no del tipo que estáis pensando. En esta extensa novela no veréis hordas de dragones destruyendo ciudades, ni vastos ejércitos. Nuestro protagonista no es heredero de un gran reino, ni habita fastuosos palacios. Esto, junto al sencillo lenguaje expuesto por su autor, hacen de El nombre del viento un libro asequible para cualquiera: no nos perderemos entre hechizos impronunciables ni prosas eternas.

Pese a sus más de 800 páginas, el debut literario de Rothfuss cuenta con capítulos cortos con mucha acción (en el sentido literal de la palabra) y un nivel descriptivo y metafísico aceptable, esto es, suceden cosas de continuo. Quiero usar una frase manida siendo plenamente conocedor de mis actos: cuando comiences a leerlo, no podrás parar.

El hilo conductor de la historia no es excepcionalmente sólido. Ni debe serlo. La trilogía narra la vida y obra de Kvothe, e incluye constantes historias al margen de los hitos principales de su existencia, pues no es tan importante saber qué llegó a hacer nuestro protagonista como saber por qué y cómo llegó a ser quien es y a hacer lo que hizo. Un laberinto vital a través de la forja de una personalidad amada, respetada, odiada y desconocida en los cuatro rincones de la civilización.

Narrar: es la palabra clave. El nombre del viento es una oda a la narración, a los cuentos a la luz de una fogata. Una adictiva sencillez recorre las páginas de la novela, que con anécdotas y pícaros gestos nos va descubriendo quién es en realidad Kvothe, el joven muchacho de pelo rojo cuyas proezas él mismo resume en el primer párrafo de esta crítica.

¿Y qué hay del guión en sí? ¿Cuál es el núcleo? La historia da comienzo cuando ‘Cronista’ llega a la posada Roca de Guía en un pequeño pueblo de artesanos y granjeros. Allí conoce a su regente, Kote, quien en realidad se trata de Kvothe, que ha decidido esconderse a ojos del mundo por razones desconocidas. Cronista le pide que le narre su historia, la verdadera historia contada de boca del héroe, sin los rumores y medias verdades que proliferan por doquier. El pelirojo acepta, con una condición: su vida será narrada durante tres días, y no podrá modificarse ni una coma de lo que cuente.

Mentiría si, como algunos medios en muchos países, afirmase que la Crónica del Asesino de Reyes tiene visos de convertirse en una obra cumbre, inmortal, digna de estudio (sí, he leído frases así en diarios de magnas tiradas). Engancha, sí. Pero hay que saber distinguir el márketing de la paja. Ahora bien, esto fue lo que hice justo al acabar de leer El nombre del viento

El temor de un hombre sabio portada Patrick Rothfuss

Anuncios

Acerca de Francisco Reina

Periodista y bloguero. Política, economía, tecnología, actualidad, música y literatura.
Esta entrada fue publicada en Literatura y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Crítica literaria: ‘El nombre del viento’ de Patrick Rothfuss

  1. Javier Muñoz dijo:

    El segundo te dejará aún más sorprendido. La cantidad de detalles, de aventuras, de líos y triquiñuelas aumenta exponencialmente. Es muy ameno y parece que nunca has dejado de leer “El nombre del viento”, que esto es simplemente un truco separado en dos (aunque en realidad, son tres) libros.

    Enhorabuena por el artículo.

  2. Me alegra saber que la calidad va en aumento en esta segunda parte.
    Lo suponía, ya que el 2º tomo comienza donde acaba el 1º.
    Muchas gracias. ^^

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s