Madrid Arena, el descontrol de una sociedad

El Periódico portada 3 noviembre 2012 Descontrol

Esta portada. Juro que ha sido esta portada. Tras tres días de aguantar titulares estultos, columnas de opinión facilonas y sin criterio y comentarios de todo tipo y condición a través de Twitter, la portada de hoy del diario catalán El Periódico me ha impelido a pronunciarme sobre las muertes ocurridas en el espacio Madrid Arena la víspera de Todos los Santos.

‘Descontrol’, reza la imagen que ilustra este post. Y muestra a una chica sobre una colchoneta hinchable que a su vez navega sobre los brazos del público. Falta de control, no sabemos si por parte de la organización o de los asistentes. O de ambos.

Vayamos al principio del asunto. Avalancha humana. Chicas aplastadas. Cuatro fallecimientos (hasta hoy mismo, contábamos tres). Medios de comunicación desatados. Fue un petardo. No, fue una bengala. Se vendieron algo más de 9.000 entradas para un aforo de 10.000. No, qué va. Allí había más de 20.000 personas. Titulares como “Le dije que saldríamos, pero al final se murió” (ABC), “Aoki, el DJ de la tragedia” (Levante) o “Cristina, una joven despierta” y “Rocío, una alumna responsable” (ambos en El País). Como pueden suponer, estas dos últimas piezas narran la vida y obra de las fallecidas: dónde estudiaban, dónde vivían, si tenían novio o no, si éste las quería y si abrazaban a su madre al volver del instituto. Morbo vomitivo. Y la ética periodística se coló por la taza del váter.

Como pueden imaginar, con este jalear de los medios de comunicación llegó la histeria. Unos llaman asesinos a los organizadores, otros se inventan en Internet que estuvieron en la fiesta, se piden dimisiones, se dan consejos sobre cómo organizar macroeventos, y la sociedad, compungida, transforma lo que ha sido un lamentable accidente en una cuestión de primer orden. Como en una hilera de piezas de dominó, cada nuevo paso trae consecuencias. La señora Botella prohibe las macrofiestas en Madrid. Debe ser que antes eran una alternativa de ocio, y ahora un matadero sanguinario. El Gobierno se propone cambiar la ley. Para endurecerla, suponemos: si los jóvenes no salen, estas cosas no pasarán. Y todos tan aburridamente vivos.

No quiero, ni de lejos, dármelas de entendido. Pero les aseguro que he asistido a muchos más conciertos y festivales que la mayoría de la gente que en Twitter y otras redes afirma saber cómo organizar un evento de estas características. “Más control”, dicen. Pon a 10.000 personas en un recinto, y cuando comience la actuación del artista principal (llámese DJ NoSéQuién, Metallica o Madonna), dígale a la avalancha humana que correrá hacia el escenario que no, que formen una cola en un lateral y sin molestar esperen a que vayan revisándoles las entradas. Cinco minutos, diez o una hora. Utópico.

La noticia del Madrid Arena me recordó una escena de hace apenas un mes. Festival En Vivo en Rivas Vaciamadrid. 55.000 personas. Primera actuación de Extremoduro en Madrid tras años sin subirse a un escenario (podéis leer mi crónica con fotos en este enlace). Acabado el concierto, turno de Violadores del Verso, la banda de rap más afamada en lengua española.

Recuerdo que en un momento dado me vi atrapado en un gran tapón humano, empujado desde atrás y recibiendo codazos desde delante, intentábamos pasar por el estrecho espacio en el que unos asalariados comprobaban nuestros pases, para que nadie se colase a los escenarios por los que no hubiese pagado. Ante tal tensión, los seguritas hicieron lo más sabio, sensato y humano. Abrieron los tornos y que entrase quien le diese la gana. Mejor un recinto abarrotado que una serie de atropellos, asfixias y desmayos. No sé si captan la moraleja de esta historia personal.

Eso en condiciones normales. Asusta a esa misma masa de gente con algo que se asemeje a un disparo y ¿qué obtienes? Cuatro muertos. Sin excusa. ¿Que las salidas de emergencia estaban selladas? Es posible, y lamentable, tal vez. Se hace para que nadie se cuele por ellas y se dé la tan temida superación del aforo máximo permitido que tanto odiamos. En caso de emergencia los organizadores deben desbloquearlas a la mayor rapidez. Pero fue un petardo (si esa acaba siendo la versión oficial), no una bomba.

¿Un corredor de tres metros de ancho? Vale. No muy distinto al de cualquier plaza de toros de España, o cualquier sala de conciertos. ¿Quién diseñó el Madrid Arena?, preguntan. ¡Que dimita alguien! Genial. Millones de euros estafados por las cajas de ahorros, España en una de las peores crisis económicas en años, enchufismo descontrolado en la Administración pública y nos preocupa una concesión cuya responsabilidad es difusa. Se dan licencias para miles de fiestas, manifestaciones y demás en Madrid cada año. ¿Es previsible vaticinar lo que ocurrirá de antemano?

Y el colmo de la estupidez: vamos a prohibir las fiestas. Porque son peligrosas. Patético. El Ejecutivo reacciona a golpe de telediario y muchos les aplauden. Si mañana un pelirrojo matase a su padre mientras escuchaba rap en sus auriculares prohibiríamos el rap. Y llevar el pelo rojo. Por si acaso. Así está el panorama. Y mientras tanto cada año mueren más de cuatro personas por heridas de asta en encierros de fiestas populares. Pero ahí todo está controlado, no hay descontrol. Es tradición, ya saben. En cambio los jóvenes son una vagos drogadictos, mala gente.

No pido la abolición de las fiestas taurinas. No defiendo a la organización de la macrofiesta en el Madrid Arena. Ni la ataco. De juzgar se encargan los jueces. Solo les pido sentido común, que no se dejen llevar por el sensacionalismo ni el miedo, que no magnifiquen una noticia porque Matías Prats abra con ella. Que piensen, en definitiva. Que pensemos, analicemos, y no demos nada por sentado. De lo contrario corremos el riesgo de que nuestra sociedad se convierta en un oscuro agujero de estupor irracional… de descontrol.

Anuncios

Acerca de Francisco Reina

Periodista y bloguero. Política, economía, tecnología, actualidad, música y literatura.
Esta entrada fue publicada en Actualidad, España, Periodismo, Política y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Madrid Arena, el descontrol de una sociedad

  1. robertomd19 dijo:

    Muy bien artículo, comparto sobradamente tu opinión.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s